El hecho ocurrió en Rusia, cuando Leonid Kolesniov, un hombre de 56 años dueño de una empresa en San Petersburgo, estaciona su coche. En ese momento, las cámaras de seguridad registran cómo un sicario, con su rostro cubierto, dispara contra el vehículo.
Al parecer, el arma traicionó al criminal que, alertado porque el empresario bajaba del coche, escapó, para volver después con la cara descubierta para completar su tarea.
Parece curioso pero Zen Jia, una estudiante de 22 años de edad, puso a realizar su muerte y con ello su propio funeral con un único fin de saber quien acudiría o saber quienes te aprecian de verdad con todo corazón o saber como se pondría aquellas personas que veías su gran amistad o ternura. Por ello realizó su propio funeral para poder llegar a apreciar más su vida.