Para un dispositivo como un inodoro, el valor se supone que debería estar en uno de los últimos lugares en la lista de prioridades a la hora de su construcción y diseño.
Sin embargo en Japón hasta las cosas más extrañas parecen normales. El mercado nipón diseñó el inodoro que cuesta 100.000 dólares por llevar incrustadas 72.000 piezas de diamantes.
iPhone 4S completamente incrustado en oro, diamantes, huesos de Tyrannosaurus Rex y otras piedras de lujo. Incluso la caja de empaque, es pimped al máximo.