El oso, llamado Jukusui-kun, funciona como una almohada con un micrófono embutido. Si él detectar lo ronco alto, una pata alcanza la faz de la persona hasta ella volcar la cabeza de lado. El movimiento del robot empuja personas que sufren de apnéia del sueño, de tal manera que ellas se queden en una posición que no permita lo ronco.
Curioso experimento en el que una persona con discapacidad, se disfraza de oso de peluche y se pone en medio de una plaza. Recibe más abrazos en ese rato que en toda su vida.
Increible video, me quede totalmente asombrado al ver este maravilloso video, se lo recomiendo.
Esto ocurrió en Whistler, Canadá donde un oso hambriento entra a una pizzería donde comió y se fue muy contento sin pagar…