Un robot sin cabeza llamado "Cheetah" ha batido un nuevo récord mundial de velocidad, aseguran sus creadores.
Wall-E, formalmente la Nao Next Gen del francés Robótica Alderbaran, se espera que sea capaz de ayudar a los niños con autismo y las personas que están perdiendo su autonomía. El último iteración del robot tiene un 1.6GHz Intel Atom y dos flujos de vídeo HD, entre otros equipos y actualizaciones de software.
El oso, llamado Jukusui-kun, funciona como una almohada con un micrófono embutido. Si él detectar lo ronco alto, una pata alcanza la faz de la persona hasta ella volcar la cabeza de lado. El movimiento del robot empuja personas que sufren de apnéia del sueño, de tal manera que ellas se queden en una posición que no permita lo ronco.
Un equipo del Instituto Federal Suizo de Tecnología creado y programado estos "quadrocopters". El enjambre de robots se le dio instrucciones, y en el despliegue de la estructura imponente construido sin ningún tipo de intervención humana y sin errores.