Este fenómeno óptico y meteorológico capturado por el fotógrafo ruso Sam Dobson, podría denominarse como un arcoíris albino, debido a que refleja el blanco perpetuo del hielo del Polo Norte, donde fue tomada.
Debido a las casi inexistentes lluvias del Polo Norte, este fenómeno natural se produce cuando hay niebla, lo que impide que los colores se separen como en un arcoíris normal, ya que la composición de las gotas de agua en el aire es mas pequeña. En ocasiones se puede apreciar un color rojizo en la parte exterior del arco y un tono mas azulado en la parte interior.
